El documento presenta una crítica detallada a las campañas de vacunación contra la gripe A H1N1 en Bolivia, argumentando que la alarma generada fue desproporcionada en comparación con la gripe estacional, que causa más muertes. Se destacan las preocupaciones sobre la efectividad y seguridad de las vacunas, así como el vínculo entre la industria farmacéutica y la Organización Mundial de la Salud, sugiriendo que la pandemia estuvo impulsada por intereses económicos. Finalmente, se denuncia la falta de atención en la prevención de enfermedades más letales y el desvío de recursos hacia el manejo de la gripe A H1N1.