El documento resume las principales masacres y crímenes de guerra cometidos durante la guerra civil de El Salvador entre 1979 y 1992, que dejó un saldo de al menos 75.000 muertos, la mayoría civiles. Entre los hechos más significativos se encuentran las masacres de campesinos en El Sumpul y El Mozote, el asesinato de sacerdotes y monjas como el arzobispo Romero, y la masacre de empresarios, periodistas extranjeros y ciudadanos estadounidenses.