La campaña terrestre chilena en Perú y la sierra peruana tuvo graves consecuencias para los tres países involucrados en la guerra. Tras las victorias en Tacna y Arica, el ejército chileno avanzó hacia Lima cometiendo atrocidades como violaciones, pillaje y matanzas injustificadas contra la población civil, lo que violó los códigos de guerra. La campaña en la sierra para capturar al general Cáceres también fue brutal e involucró enfrentamientos con indígenas.