La ocupación de Antofagasta por parte de Chile en 1879 estuvo marcada por diferentes posturas entre las versiones chilena y boliviana. Según la versión chilena, la ocupación fue justificada por los altos impuestos que Bolivia cobraba a empresas chilenas, mientras que para Bolivia este acto fue parte de los ideales expansionistas e imperialistas de Chile para apoderarse de las riquezas del litoral boliviano y peruano. El combate naval de Iquique entre Chile y Perú marcó un punto de inflexión a favor de Chile en el