Las cruzadas fueron una serie de campañas militares iniciadas en 1095 por el papa Urbano II con el objetivo de recuperar Tierra Santa de manos musulmanas. Se libraron durante casi dos siglos entre cristianos europeos y musulmanes por el control de territorios en Oriente Próximo y la península ibérica. Aunque motivadas principalmente por la religión, las cruzadas también tuvieron efectos sociales, económicos, políticos y culturales en Europa y el mundo islámico.