El documento resume las Cruzadas, comenzando con la Primera Cruzada convocada por el Papa Urbano II en 1095 para ayudar a los cristianos del este ante el aumento del poder de los turcos selyúcidas. La cruzada logró capturar Jerusalén en 1099. Luego describe brevemente la Tercera Cruzada de 1189-1192 convocada por el Papa Gregorio VIII para recuperar Jerusalén después de ser capturada por Saladino, involucrando a Federico I Barbarroja, Ricardo Corazón de León y Felipe II de