Guillermo González, nacido en 1900 en Santo Domingo, es considerado el padre de la arquitectura moderna en la República Dominicana tras estudiar en Yale y aportar al diseño urbano con obras paradigmáticas como el edificio Copello y el hotel Jaragua. Sus diseños reflejan influencias de la arquitectura moderna europea y muestran innovaciones urbanas significativas, como el uso de volúmenes puras y espacios fluidos. González dejó un legado duradero con su estilo característico que persiste en la arquitectura dominicana contemporánea.