Los hábitos de estudio son el mejor predictor del éxito académico y ayudan a los estudiantes a mejorar sus calificaciones y retener más información. Diez hábitos de estudiantes exitosos incluyen planificar horarios específicos para el estudio, trabajar primero en las asignaciones más difíciles, y repasar el trabajo escolar los fines de semana. Establecer rutinas de estudio consistentes ayuda a los estudiantes a ser más efectivos.