El documento analiza la obra de Antonio Gramsci, centrándose en su visión de la educación y la hegemonía en la sociedad del conocimiento. Se destacan sus aportes sobre la importancia del consenso social en la construcción de la hegemonía y la relación entre base económica y superestructuras, enfatizando que la educación no solo reproduce la dominación económica, sino que también puede ser un espacio para la resistencia y la transformación social. Gramsci propone la formación de intelectuales orgánicos del proletariado para desarrollar una conciencia de clase que permita un cambio estructural desde abajo.