La teoría de la resistencia en educación de Henry Giroux se centra en comprender las formas en que los estudiantes responden a la interacción entre sus propias experiencias y las estructuras de dominación. Giroux señala que el poder no es unidimensional, sino que también puede ejercerse como resistencia o expresión creativa fuera de la dominación. Su teoría neomarxista reconoce la agencia humana y la naturaleza contradictoria de la resistencia, con la esperanza de una transformación radical.