La hipertensión arterial es una afección en la que la presión sanguínea en las arterias es persistentemente alta, lo que puede dañar los vasos sanguíneos. Generalmente no presenta síntomas, por lo que se le conoce como el "asesino silencioso". Su tratamiento implica reducir y controlar la presión arterial a través de medicamentos y estilos de vida saludables como dieta balanceada, ejercicio regular y evitar el tabaco.