El documento discute cómo el aumento de los ingresos laborales de las mujeres ha sido clave para reducir la pobreza en América Latina en la última década. Si bien la participación laboral femenina ha crecido significativamente, muchas mujeres aún trabajan en sectores de baja productividad y ganan salarios más bajos que los hombres. Se necesitan políticas que aborden la educación, la participación laboral y el empoderamiento de las mujeres de manera integral para lograr la igualdad de género.