El documento discute la situación laboral precaria que enfrentan los jóvenes en Colombia. Casi el 75% de los jóvenes trabajan en sectores informales como el comercio y la agricultura, con bajos salarios y poca estabilidad. Además, menos del 5% de los jóvenes trabajadores pertenecen a sindicatos. Debido a factores culturales, muchos jóvenes no reconocen el papel que pueden jugar los sindicatos en la defensa de sus derechos laborales.