Incrustar presentación
Descargado 329 veces







Dios eligió a David, un pastor, para ser rey de Israel. David derrotó al filisteo Goliat confiando en Dios. Más tarde, David fue proclamado rey tras la muerte de Saúl y estableció a Jerusalén como la capital de su reino, donde instaló el Arca de la Alianza. Bajo el reinado de David, Israel disfrutó de paz y prosperidad, y Dios prometió a David que su dinastía gobernaría para siempre.






