IKEA se compromete a mejorar el día a día de la infancia, centrándose en ofrecer productos accesibles, seguros y funcionales para el hogar. A través de investigaciones y colaboración con familias, la empresa busca adaptar sus soluciones a las necesidades de los niños y fomentar su desarrollo. Además, IKEA promueve la responsabilidad social y ambiental en la fabricación de sus productos, asegurando el respeto a los derechos humanos en su cadena de suministro.