Immanuel Kant pasó toda su vida en Königsberg, Prusia, sin viajar más de 150 km de su ciudad natal. Fue un estudiante constante que dedicó su larga vida de casi 80 años al estudio de la filosofía en su gabinete. Si bien Kant no niega la existencia de Dios u orden moral, sostiene que la razón humana no puede trascender y conocer los entes en sí mismos como el mundo, Dios o el alma. Kant constituyó también la idea de que el mundo y los planetas son complementarios entre sí.