Los lugares no son baratos para operar, por lo que es importante mejorar la eficiencia operativa mediante el análisis de datos sobre la afluencia de clientes. Esto permite a las empresas ajustar los horarios de apertura y los requisitos de personal para coincidir con los patrones de clientes, lo que reduce los costos y mejora el servicio. Por ejemplo, una cadena de cafeterías pudo predecir los picos de clientes y ahorrar $120 a la semana al ajustar el personal en consecuencia.