El Impuesto al Patrimonio Vehicular es un impuesto anual que grava la propiedad de vehículos como automóviles, camionetas y camiones durante un período de hasta 3 años contados desde su primera inscripción. Están obligados al pago los propietarios de los vehículos al 1 de enero de cada año. La tasa del impuesto es del 1% aplicado sobre el valor original del vehículo, sin ser menor al 1.5% de la Unidad Impositiva Tributaria.