El Inca constituía la máxima autoridad del imperio inca. Gobernaba de forma absoluta y era considerado divino. La sociedad incaica se organizaba en ayllus, unidades familiares extendidas que compartían la tierra y trabajaban de forma colectiva. El imperio estaba altamente centralizado y burocratizado, con una compleja jerarquía administrativa encabezada por el Inca.