Los pavos son originarios de América del Norte y domesticados en México, con un peso de 8-10 kg en machos y 4-5 kg en hembras. Requieren instalaciones rectangulares adecuadas y una alimentación específica según su edad, comenzando con alimento granulado de alta proteína y cambiando a uno que los engorde. La reproducción implica un ritual de cortejo y la hembra incuba entre ocho y quince huevos durante veintiocho días.