El cuidado de enfermería durante el embarazo y el parto ha ayudado a reducir la mortalidad materna e infantil prestando atención a los signos vitales de la madre y el bebé y brindando apoyo psicológico y buena higiene para prevenir infecciones. Las mujeres que reciben cuidados regulares durante el embarazo tienen bebés más saludables y menos complicaciones.