El documento analiza la situación económica mundial y española en 2013. Señala que las expectativas eran mejores que en 2012 gracias a las políticas económicas en la eurozona, EE.UU. y China. Sin embargo, existen factores de riesgo como el cumplimiento de objetivos fiscales. Aunque España tuvo un ajuste fiscal significativo, el PIB cayó menos de lo esperado, posiblemente debido a un menor impacto de los recortes y una mayor demanda externa. Se requieren más reformas.