Este documento discute las condiciones de financiación y desapalancamiento de la banca europea. Las condiciones de financiación empeoraron a finales de 2011 debido a las inestables perspectivas económicas y fiscales, pero mejoraron después de que los bancos centrales anunciaran nuevas medidas como prestar euros a los bancos a tres años y ampliar los activos de garantía aceptables. Estas medidas redujeron las tensiones en la financiación bancaria y amortiguaron los efectos sobre la actividad económica.