Este documento analiza la relación entre salarios, productividad y empleo. Argumenta que los salarios deben seguir la senda de la productividad para maximizar el empleo. La productividad laboral en España ha crecido moderadamente, por lo que los salarios también deben aumentar moderadamente. Un ejemplo a seguir es Alemania, donde los salarios han crecido menos que la productividad, lo que ha impulsado la recuperación económica.