El documento resume las graves consecuencias de las intensas lluvias en Colombia, incluyendo miles de personas afectadas, daños a la infraestructura y pérdidas agrícolas. También discute cómo este fenómeno empeora la crisis económica y cómo el cambio climático contribuye. Finalmente, propone varias soluciones como que el estado asuma responsabilidad en servicios públicos, cambiar las prioridades presupuestarias y planes de vivienda para damnificados.