La integración escolar de niños con síndrome de Down ha evolucionado desde la década de 1980, formalizándose en los años 90 con un decreto que garantiza el acceso educativo sin importar la discapacidad intelectual. Actualmente, hay 52,000 niños integrados en colegios municipalizados y subvencionados, con la mayoría presentando discapacidad intelectual. La educación integrada promueve un desarrollo social y cognitivo, y se enfatiza la importancia del diagnóstico integral para asegurar el progreso de los niños en el sistema educativo.