El diseño se define como el proceso de configuración mental previo a encontrar una solución a un problema. El diseño de interacción se encarga de definir cómo se usan productos y servicios interactivos para asegurar que los usuarios puedan completar las tareas de la manera más fácil posible. Las interacciones son acciones recíprocas entre dos o más individuos y el diseño de interacción se aplica a software y objetos con componentes electrónicos.