El término 'diseño de interacción' proviene de la interacción humano-computador y se define como el diseño que considera la totalidad de la experiencia del usuario con productos y servicios. Esta disciplina busca entender el comportamiento humano en relación a los productos, promoviendo un enfoque ético y humano en su diseño. Los diseñadores de interacción utilizan un enfoque analítico y creativo para resolver problemas y mejorar la calidad de vida a través de soluciones efectivas y significativas.