La fisioterapia tiene sus orígenes en el uso de agentes físicos para el tratamiento de enfermedades desde la antigüedad. A lo largo de los siglos, se fue profesionalizando y desarrollando un cuerpo de conocimiento científico sobre el uso terapéutico del ejercicio, masaje, agua, electricidad y otros métodos. En el siglo XX, la fisioterapia emerge como una profesión de la salud centrada en la restauración del movimiento aplicando principios científicos.