La misa vespertina del Jueves Santo conmemora la Última Cena de Jesús con sus discípulos. La liturgia incluye lecturas que recuerdan la Pascua judía y la institución de la Eucaristía, el lavatorio de pies, y la reserva eucarística hasta la medianoche cuando comienza la memoria de la pasión. La celebración introduce el Triduo Pascual culminando en la Vigilia Pascual.