Un hombre se encuentra en juicio después de morir, acusado por Satanás de sus pecados pasados. Jesús es su abogado y argumenta que el hombre es libre debido a que Jesús ya pagó el castigo por los pecados de la humanidad a través de su muerte en la cruz. El juez falla a favor del hombre, declarándolo libre gracias a la misericordia y redención de Jesús.