La administración se define como la coordinación de recursos humanos y materiales para lograr objetivos organizacionales a través de planificación, organización, dirección y control. Los gerentes, en distintos niveles jerárquicos, son responsables de supervisar este proceso y optimizar el uso de recursos para alcanzar las metas de la organización, priorizando la eficiencia y la eficacia. Finalmente, la innovación y la capacidad de adaptación son cruciales para aumentar la competitividad y garantizar el éxito de las empresas en un entorno cambiante.