La brecha digital se define como la separación entre personas que utilizan las tecnologías de información y comunicación de manera rutinaria en su vida diaria y aquellas que no tienen acceso a ellas o que aunque las tengan no saben cómo utilizarlas. La brecha digital se manifiesta en la disponibilidad, suministro selectivo, variedad en la presentación y tiempo de respuesta de la información a la que los usuarios deben enfrentarse. Existe una brecha de acceso, uso y calidad de uso de las tecnologías.