La caspa se produce cuando las células de la piel del cuero cabelludo se renuevan demasiado rápido, acumulándose escamas visibles. Puede deberse a factores como estrés, enfermedades de la piel, falta de zinc o la presencia del microbio Malassezia globosa en el cuero cabelludo. Para combatirla de forma natural se recomiendan tratamientos con aceites esenciales, vinagre, limón y bicarbonato, entre otros.