La población indígena de Chile representa aproximadamente el 8-9% de la población nacional, con diversas etnias como los mapuche, aymara y rapa nui, cada una con características culturales distintivas. A pesar de la rica historia y tradiciones, estas comunidades enfrentan serias dificultades, incluyendo la pérdida de tierras, aculturación y baja representación educativa. Las demandas de derechos y autonomía de los pueblos indígenas, especialmente de los mapuche, se han intensificado, a menudo en el contexto de conflictos por reconocimiento y recursos.