La reina Dido se enamora del troyano Eneas, pero su amor se ve amenazado por el destino de Eneas de fundar una nueva ciudad en Italia. Las diosas Juno y Venus conspiran para unir a Dido y Eneas en matrimonio, pero Mercurio le ordena a Eneas que continúe su viaje. Al marcharse Eneas, la abandonada Dido se suicida clavándose una espada en el pecho debido a su profundo dolor.