La Escalera Social
Por Iván Allonca.
La sociedad al igual que la Nación es un conjunto de expresiones adquiridas,
desarrolladas y transmitidas de generación en generación y de tiempo en
tiempo, caracterizándose frente al resto por cada una de ellas. Solo sus
miembros pueden identificar los hitos en cuanto a sus posibles cambios y
evolución social entre una y otra; salvo extinción y descubrimiento cual restos
arqueológicos posteriormente.
En una simbiosis social es trasfundido una especie de ADN comportando todo
el material genético de una generación a la otra, cuyos rasgos sicosomáticos
son similares indefectiblemente, puesto que la matriz mitocondrial es la misma.
Este proceso no es una carrera de relevo por la vida, porque de serlo los
cementerios no existirían, es por la construcción de una escalera social
sencillamente, donde una generación le sirve a la otra peldaño a peldaño, para
bien o para mal pero en un relativo equilibrio, procurando predomine el estado
de bienestar siempre.
Su construcción es para descender o ascender política, económica y
socialmente. Sí, solo dos acciones, subir o bajar puesto que no está concebida
para otra. Conformada su estructura por un escalón de arranque, contrahuella,
huella, descansos recomendados según cantidad de escalones, con baranda y
pasamanos siempre por medidas de seguridad; pero dimensionada salvo fin de
la eternidad.
No obstante, su diseño y construcción dependerá de la colaboración y el
esfuerzo de todos, bien compartiendo un interés en común o de las utilidades
resultantes de la suma de intereses distintos. Decisión que nos corresponde a
todos y para cuya adopción sugieren, como mejor método, la democracia.
Ahora bien, si sientes que la apatía social embarga a la sociedad actual en la
construcción de la escalera social, no te quejes porque fuiste su artífice; no
olvides que la actual es una reproducción tautológica de las anteriores, tú eres
igual que tus padres y tus hijos igual que tú.
Las cifras económicas revelan que estamos volando con un PIB de 5.6% al
tercer trimestre de 2017. Unos en clase ejecutiva o comercial según les permita
el poder adquisitivo. Otros en cambio, como polizón aprovechando el fuselaje o
la propulsión de las turbinas, pero con la opción de clasificar entre una u otra
clase, claro está, siempre que estudies y trabajes.
En lo político, tanto los partidos como los políticos dedicados al rejuego del
poder político, resquebrajan la institucionalidad día a día, es evidente que muy
poco les importa a pesar que consciente están, que el poder público solo
emana del pueblo. Confían en que las prácticas populistas mantendrán al
pueblo panameño en eterna apatía social y sin militancia cívica o sea, aquella
en que mientras tenga lo mío, lo demás me importa un bledo.
Mientras tanto en lo social, la familia base nuclear de la sociedad panameña,
su proceso fabril está en franco deterioro, sin lograr rectificar ni elaborar un
producto de óptima calidad social donde padres, madres, educadores, líderes,
políticos, gobernantes, religiosos, sociólogos, sicólogos y siquíatras han
fracasado sin visos de corregir rumbos ni metodología.
En fin, si no corregimos a tiempo, no habrá baranda ni pasamanos que nos
salve de caer al vacío, mientras continuemos con la construcción de la escalera
preñados por la apatía social. Por tanto, tengamos presente siempre, antes de
criticar la generación “millennial” o a la generación “Neet” o “ninis”; reflexionar si
lo hacemos frente a un espejo o vidrio; porque fuimos su artífice al igual que de
la escalera social.
Por lo pronto, escribí a Santa Claus una carta pidiendo que en nuestro país no
se repliquen modelos de otros, como el de la criminalidad en México en cuyo
territorio existen Estados bajo el control absoluto de los narcotraficantes, o bien
el político de Honduras que acaban de celebrar elecciones y el gobierno, a
pesar de un reconocimiento, su legitimidad está entredicho.
Por último, pedí para la generación presente y futura una educación superior y
más efectiva que la de Singapur, Japón, Estonia, Taiwán y Finlandia; porque
tras el recibo de una educación excelente, jamás veras sacrificada o soslayada
tu dignidad como ser humano.
Asimismo, por la transparencia del servicio público de manera tal, que los
servidores públicos no se vean salvo por el ejercicio de su función pública y la
rendición de cuenta por esta, regida por el mayor bienestar social,
exclusivamente.
De igual forma, porque la empresa privada como motor de la economía
nacional, siga invirtiendo en la generación de riquezas y mayores fuentes de
empleos, sin ofrecer nada indebido a cambio de licencias, permisos o
contrataciones; contribuyendo también por un mejor país y sociedad, honrando
sus tributos y cumpliendo su responsabilidad social empresarial. Y cuando de
la mano con el sector público, incursionen en la explotación de las riquezas
nacionales, su derrotero sea procurar un estado de bienestar, para la
satisfacción del interés y beneficio común de todos los panameños; porque es
misión nuestra servir a las generaciones futuras con la construcción de la
escalera social.
Pueblo panameño, Feliz Navidad y un Próspero Año Nuevo 2018, colmado de
mucha salud, dicha y prosperidad.
Panamá, domingo 24 de diciembre de 2017.

LA ESCALERA SOCIAL

  • 1.
    La Escalera Social PorIván Allonca. La sociedad al igual que la Nación es un conjunto de expresiones adquiridas, desarrolladas y transmitidas de generación en generación y de tiempo en tiempo, caracterizándose frente al resto por cada una de ellas. Solo sus miembros pueden identificar los hitos en cuanto a sus posibles cambios y evolución social entre una y otra; salvo extinción y descubrimiento cual restos arqueológicos posteriormente. En una simbiosis social es trasfundido una especie de ADN comportando todo el material genético de una generación a la otra, cuyos rasgos sicosomáticos son similares indefectiblemente, puesto que la matriz mitocondrial es la misma. Este proceso no es una carrera de relevo por la vida, porque de serlo los cementerios no existirían, es por la construcción de una escalera social sencillamente, donde una generación le sirve a la otra peldaño a peldaño, para bien o para mal pero en un relativo equilibrio, procurando predomine el estado de bienestar siempre. Su construcción es para descender o ascender política, económica y socialmente. Sí, solo dos acciones, subir o bajar puesto que no está concebida para otra. Conformada su estructura por un escalón de arranque, contrahuella, huella, descansos recomendados según cantidad de escalones, con baranda y pasamanos siempre por medidas de seguridad; pero dimensionada salvo fin de la eternidad. No obstante, su diseño y construcción dependerá de la colaboración y el esfuerzo de todos, bien compartiendo un interés en común o de las utilidades resultantes de la suma de intereses distintos. Decisión que nos corresponde a todos y para cuya adopción sugieren, como mejor método, la democracia. Ahora bien, si sientes que la apatía social embarga a la sociedad actual en la construcción de la escalera social, no te quejes porque fuiste su artífice; no olvides que la actual es una reproducción tautológica de las anteriores, tú eres igual que tus padres y tus hijos igual que tú. Las cifras económicas revelan que estamos volando con un PIB de 5.6% al tercer trimestre de 2017. Unos en clase ejecutiva o comercial según les permita el poder adquisitivo. Otros en cambio, como polizón aprovechando el fuselaje o la propulsión de las turbinas, pero con la opción de clasificar entre una u otra clase, claro está, siempre que estudies y trabajes. En lo político, tanto los partidos como los políticos dedicados al rejuego del poder político, resquebrajan la institucionalidad día a día, es evidente que muy poco les importa a pesar que consciente están, que el poder público solo emana del pueblo. Confían en que las prácticas populistas mantendrán al
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    pueblo panameño eneterna apatía social y sin militancia cívica o sea, aquella en que mientras tenga lo mío, lo demás me importa un bledo. Mientras tanto en lo social, la familia base nuclear de la sociedad panameña, su proceso fabril está en franco deterioro, sin lograr rectificar ni elaborar un producto de óptima calidad social donde padres, madres, educadores, líderes, políticos, gobernantes, religiosos, sociólogos, sicólogos y siquíatras han fracasado sin visos de corregir rumbos ni metodología. En fin, si no corregimos a tiempo, no habrá baranda ni pasamanos que nos salve de caer al vacío, mientras continuemos con la construcción de la escalera preñados por la apatía social. Por tanto, tengamos presente siempre, antes de criticar la generación “millennial” o a la generación “Neet” o “ninis”; reflexionar si lo hacemos frente a un espejo o vidrio; porque fuimos su artífice al igual que de la escalera social. Por lo pronto, escribí a Santa Claus una carta pidiendo que en nuestro país no se repliquen modelos de otros, como el de la criminalidad en México en cuyo territorio existen Estados bajo el control absoluto de los narcotraficantes, o bien el político de Honduras que acaban de celebrar elecciones y el gobierno, a pesar de un reconocimiento, su legitimidad está entredicho. Por último, pedí para la generación presente y futura una educación superior y más efectiva que la de Singapur, Japón, Estonia, Taiwán y Finlandia; porque tras el recibo de una educación excelente, jamás veras sacrificada o soslayada tu dignidad como ser humano. Asimismo, por la transparencia del servicio público de manera tal, que los servidores públicos no se vean salvo por el ejercicio de su función pública y la rendición de cuenta por esta, regida por el mayor bienestar social, exclusivamente. De igual forma, porque la empresa privada como motor de la economía nacional, siga invirtiendo en la generación de riquezas y mayores fuentes de empleos, sin ofrecer nada indebido a cambio de licencias, permisos o contrataciones; contribuyendo también por un mejor país y sociedad, honrando sus tributos y cumpliendo su responsabilidad social empresarial. Y cuando de la mano con el sector público, incursionen en la explotación de las riquezas nacionales, su derrotero sea procurar un estado de bienestar, para la satisfacción del interés y beneficio común de todos los panameños; porque es misión nuestra servir a las generaciones futuras con la construcción de la escalera social. Pueblo panameño, Feliz Navidad y un Próspero Año Nuevo 2018, colmado de mucha salud, dicha y prosperidad. Panamá, domingo 24 de diciembre de 2017.