El documento argumenta que la mayoría de las personas no son realmente felices a pesar de poseer conocimientos, dinero y bienes materiales. Buscamos la felicidad a través de cosas, relaciones e ideas que son impermanentes y que inevitablemente conducen al sufrimiento. Solo cuando la mente va más allá del ego y del deseo de obtener cosas puede haber una felicidad verdadera e incorruptible que no depende de factores externos.