Una flor tiene la función de producir semillas a través de la reproducción sexual entre las plantas. Está compuesta de varias partes incluyendo el cáliz, la corola, los estambres y los carpelos. Las flores pueden ser completas o incompletas dependiendo de si tienen todas o no todas las partes. La polinización ocurre cuando el polen es transferido desde el estambre de una flor al estigma de otra, lo que puede ocurrir de forma natural a través del viento o los insectos, o de forma artificial a través de la intervención humana.