Jesús necesitaba ser tanto Dios como hombre para ser el Salvador. La lección presenta pruebas de la humanidad de Cristo, incluyendo que tuvo nombres, antepasados y una naturaleza física humanos, estuvo sujeto a las leyes del desarrollo humano como crecer y aprender, y experimentó hambre, sed y otras necesidades humanas normales. Finalmente, Jesús murió y resucitó con un cuerpo, demostrando completamente su humanidad.