La palabra "paz" aparece frecuentemente en los Evangelios como expresión de saludo y despedida de Jesús. Jesús saluda a sus discípulos con la palabra "paz" después de su resurrección. Pablo también usa la palabra "paz" como fórmula de saludo en sus cartas. La paz se presenta como compañera que debe acompañar al hombre en todos los momentos de su vida y como ausencia de guerra o persecución para los primeros cristianos.