La teoría de la relatividad especial de Einstein se basa en dos postulados: 1) las leyes de la física son las mismas en todos los sistemas de referencia inerciales y no existe un sistema preferencial, y 2) la velocidad de la luz en el vacío es constante e independiente del sistema de referencia. Esta teoría propone que conceptos como el tiempo y la longitud son relativos y dependen del observador, rompiendo con la noción clásica de un tiempo y espacio absolutos.