Este documento define la vanidad como una creencia excesiva en uno mismo o una atracción hacia los demás basada en la soberbia y el engreimiento. Explica que según las enseñanzas cristianas, la vanidad es una forma de idolatría en la que las personas rechazan a Dios enfocándose solo en asuntos mundanos. También señala que la vanidad es considerada uno de los siete pecados capitales y que, según Evagrio Póntico y el papa Gregorio I, es el comienzo y semilla de todo mal.