La leyenda de la bruja de San Simón narra la experiencia de un hombre que vio una veladora encendida en medio de la carretera y escuchó una advertencia sobre el peligro de tocarla. Tras ignorar la advertencia, su hijo enfermó y murió, lo que llevó a la pareja a descubrir un guajolote que se transformó en la mujer que el hombre había soñado. La leyenda advierte que tocar o apagar la veladora puede traer consecuencias fatales para la familia.