El texto contrasta la enseñanza de la religión y las matemáticas en dos aulas separadas por un tabique delgado. Describe cómo la Santísima Trinidad y el teorema de Pitágoras se explican en cada clase usando triángulos en la pizarra. Reflexiona sobre cómo la fe y la razón han causado derramamiento de sangre a través de la historia, ya sea a través del fanatismo religioso o el uso de las matemáticas para crear armas inteligentes.