El documento describe la importancia histórica del lavado de manos en la prevención de infecciones, desde Ignaz Semmelweis en el siglo XIX. Explica que el lavado de manos elimina la flora transitoria y reduce la flora residente de las manos para prevenir la transmisión de gérmenes. Recomienda que todo el personal de salud se lave las manos frecuentemente siguiendo la técnica adecuada.