La novela narra las aventuras de Lázaro de Tormes, un niño huérfano que sirve a varios amos. Está dividida en tratados que describen sus experiencias con un ciego astuto, un clérigo, un escudero pobre pero orgulloso, un fraile y otros. Utiliza un lenguaje sencillo y coloquial para criticar la sociedad y religión de la época a través del humor y el realismo.