El quincunce, un símbolo cosmogónico americano representado en la cultura mesoamericana, se origina con los olmecas y simboliza la creación del universo por dos dioses que se convierten en serpientes. Este símbolo, asociado con la noción de lo precioso y el cosmos, se manifiesta en diversas esculturas y monumentos de las culturas siguientes, incluyendo los aztecas. El quincunce no solo representa la forma humana sino también el proceso continuo de la creación en Mesoamérica.