Los robots son ideales para trabajos repetitivos y precisos en fábricas. Los robots no se cansan ni necesitan descansos como los humanos, por lo que su producción es constante. La mayoría de robots trabajan en la industria automotriz ensamblando vehículos. Otros robots realizan tareas como empaquetar alimentos en fábricas, guiados por sistemas de visión para colocar los productos con precisión.