Este documento presenta una propuesta metodológica para implementar el lenguaje claro en las comunicaciones del sector público. Propone identificar y priorizar la información que afecta los derechos y deberes de los ciudadanos, aplicar principios de claridad, cercanía y estructura al escribir los documentos, y medir los resultados para mejorar continuamente. El lenguaje claro mejora la transparencia y rendición de cuentas, y puede aumentar la competitividad al hacer más eficiente la comunicación entre gobierno y ciudadanos.